jueves, 17 de mayo de 2012

Wolfgang Giegerich: ¿Qué es el alma?

Introducción de Wolfgang Giegerich a su ¿Qué es el Alma?, 2012 (What is Soul? Spring Journal Books, New Orleans, Lousiana.)

Traducción: Luis R. Álvarez.
Transcripción: Sergi Ferré.

Mostrando una completa falta de conciencia psicológica, los junguianos después de Jung (con la única excepción de James Hillman y algunos otros muy escasos) simplemente actuaron la psicología de Jung de diferentes maneras. Armados con las ideas teoréticas de Jung y, en parte, también de Freud como modelos, normalmente fueron directamente, tal cual, al material psíquico a ser estudiado. Interpretaron sueños, estudiaron casos, desarrollaron teorías, aplicaron conceptos psicológicos a antiguos mitos y obras literarias, y aplicaron mitos y teorías psicodinámicas a biografías personales y patologías. Estaban entregados al objeto ante ellos, ya fuese en la forma de experimentarlo y observarlo o en la forma de teorizar acerca de él, sin malgastar ni un solo pensamiento en el sujeto, en lo que ellos mismos como conciencia observadora y teorizante están haciendo, ni acerca de qué justificación hay de entrada, si es que hay alguna, para tal cosa como la psicología ¿Qué hace a una psicología psicológica? ¿Cómo se vinculan nuestros supuestos individuales y nuestras afirmaciones en psicología con la psicología a nivel completo así como con la realidad moderna que nos rodea? ¿En qué sentido podemos hablar de un alma? De hecho, estas preguntas deberían ser respondidas antes de que uno se pusiera a trabajar en psicología. La psicología, una de cuyas labores es hacer conciencia, en primer lugar debería hacerse consciente de sí misma.

El hecho, de todas maneras, es que la psicología es decididamente especial. Al contrario de lo que ocurre con las ciencias, que tienen una teoría separada de la ciencia o una epistemología fuera de ellas mismas que las precede, al menos lógicamente (aunque en la práctica normalmente viene después), la naturaleza de la psicología es tal que, como la vida, no hay posibilidad de volver atrás o salir fuera de ella. La psicología y la vida tienen en común el tener que recurrir a lo que ha sido llamado "la ingeniería sobre la marcha"*. De la misma forma en que un barco que ha sido dañado por una tormenta en el océano enfrenta a los marineros con la doble tarea de continuar hacia delante mientras se repara el daño con cualquier medio que tengan a bordo, así mismo la vida y la psicología nos enfrentan a una doble tarea. No hay varadero seco para nosotros. La vida y la psicología siempre están ya en marcha. No podemos primero desarrollar una concepción de lo que sea la vida y como debería ser vivida y entonces empezar a vivir. En el propio proceso de estar viviendo tenemos que intentar darle un sentido, y nuestra vida vivida de hecho es ella misma nuestra respuesta a la pregunta sobre qué sentido darle a la vida. Los dos aspectos son inseparables. Por la misma razón, no podemos primero adquirir un concepto claro del alma y entonces empezar a hacer psicología. Esto sería simplemente imposible. ¿Por qué? Porque el pensar acerca del alma ya sería un acto psicológico. La reflexión de la vida es una parte integral de nuestro mismo vivir la vida. Volverse consciente de lo que debería ser una verdadera psicología y de lo que es el alma es en ello mismo una parte integral del hacer psicología.

Por lo tanto, estas cuestiones acerca de la psicología y el alma deben siempre, y cada vez de nuevo, acompañar cada investigación o interpretación psicológica particular, porque la pregunta acerca del alma y la psicología es una pregunta en desarrollo inherente en la psicología misma. Como la vida, la psicología es un hacer y una auto-reflexión a la vez y al mismo tiempo. Estas grandes preguntas deberían ser mantenidas con vida implícitamente en todo el trabajo psicológico diario que hagamos—como la propia alma de este trabajo, su inspiración. Pero normalmente no tienen interés ni les preocupan a los psicólogos, ya que prefieren concentrarse directamente en el objeto, en lo que pasa, en cómo interpretarlo y en cómo tratarlo. Teniendo su verdadero hogar en la sala de consulta y quizás teniendo como objetivo tanto la auto-actualización o individuación de la gente como la suya propia o embarcándose en la búsqueda del significado, la mayoría de junguianos no tienen ningún uso que dar a estas preguntas. El concepto de alma y la existencia del alma son literalmente presupuestos, ciegamente tomados por supuesto; para conformar su marco de trabajo psicológico uno simplemente se apoya en Jung y en otros teóricos. La realidad del alma parece ser dada por supuesta en este tipo de pensamiento; el término alma se usa como algo pre-fabricado. Si se siente alguna necesidad de explicación, se considera suficiente retrotraerse a unas cuantas definiciones cliché dadas por Jung acerca de la psique, el alma, el ánima y el self, de manera que la psicología misma, el hacer psicología, quede libre de esta pregunta y pueda simplemente ponerse a trabajar sin más preocupaciones. Esto significa que, como dice la Biblia, "no saben lo que hacen", o mejor, y considerando más apropiadamente los requerimientos especiales de la psicología, su hacer no sabe lo que hace; su hacer no es en sí mismo auto-reflexivo. Quieren tener su reflexión fuera de ello (del hacer), en las enseñanzas dadas con anterioridad por el gran maestro, ya sea Jung o Freud, Winnicott, Kohut, etc. Y porque generalmente no existe un sentido de responsabilidad personal por parte de los junguianos acerca de la pregunta por el alma y acerca de lo que sea el alma y porque la psicología por tanto se convierte inevitablemente en un mero catering de ideologías para la demanda popular, la designación "psicología del inconsciente" para designar aquello en lo que se ha convertido la psicología junguiana es más apropiada si tomamos el genitivo como subjetivo.

Hay otra razón por la cual la respuesta a la pregunta de qué es el alma no puede situarse al principio de la psicología. Es una pregunta a la cual sería respuesta el campo entero de la psicología con toda su investigación en desarrollo, de la misma manera que la pregunta sobre qué es la naturaleza en el sentido de las ciencias naturales es el contenido completo de toda la investigación científica no concluida. La respuesta a la pregunta acerca del alma solo se podría dar una vez este campo haya llegado a su compleción final y a su conclusión tras haber estudiado todo lo que se tenga que saber dentro de su propio precinto. Pero más allá del hecho de que tal compleción es una utopía, significa que la respuesta a la pregunta de qué es el "alma" no puede tener la forma de una frase, o una serie de frases (porque comprende la suma total de todos los hallazgos y visiones acerca de miles de detalles obtenidos en el desarrollo de los esfuerzos de la psicología), ni tampoco se puede poner, como una definición, al principio de la psicología y proceder a la búsqueda psicológica (porque la "definición" de "alma" solo puede ser el resultado final de la psicología).

Pero, en la medida en que en la tradición junguiana de la psicología hablamos acerca del alma, debemos ser capaces de dar como mínimo alguna pista sobre qué queremos decir con esta palabra.


*"Piecemeal engineering". Funcionar sin un sistema prefijado, funcionar sobre la marcha.